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Ducha fría o caliente, descubre cuál es mejor para tí

Imagen de Dr Gerardo Rios

Dr Gerardo Rios

Médico

¿Es la ducha fría realmente mejor para ti que la ducha caliente, o son los beneficios del agua fría solo un mito?

Los estudios nos dicen que, de hecho, hay algunos beneficios impresionantes de la ducha fría, que pueden incluir aumento del estado de alerta, la productividad y la recuperación del ejercicio.

¿Qué es una ducha fría?

Una ducha fría se considera cuando la temperatura del agua es de aproximadamente de 50 a 60 grados Fahrenheit o alrededor de 15 grados Centígrados.

Durante la mayor parte de la historia humana, las personas estaban expuestas a temperaturas muy frías, quisieran o no. El frío extremo es una forma de estrés que hace que nuestro cuerpo entre brevemente en una «respuesta de lucha o huida». Esto permite que nos adaptemos para poder manejar el mismo factor de estrés más eficazmente en el futuro.

La exposición al frío hace que nuestros cuerpos liberen «hormonas del estrés», incluyendo cortisol, norepinefrina y adrenalina. Esto provoca un cierre de las funciones corporales no esenciales, como las respuestas inflamatorias, entre otras.

La liberación de hormonas del estrés puede sonar mal, pero cuando sucede brevemente y luego te das tiempo para recuperarte, en realidad es muy beneficioso. Al igual que con el ejercicio, el ayuno y otros «buenos factores desencadenantes de estrés».

Ventajas de la ducha fría

Los estudios han encontrado que los beneficios pueden incluir:

#1. Mejora de la claridad mental y el estado de alerta

Una de las razones más convincentes para probar las duchas frías es debido a su capacidad para despertarte inmediatamente.

Los estudios han mostrado que las personas que usan duchas casi congelantes experimentan un aumento en los niveles de energía, enfoque, concentración, productividad y rendimiento mental. Algunos incluso describen los efectos edificantes de la exposición al frío como beber una o dos de café.

#2. Disminuye la inflamación y mejora la circulación

La exposición al frío se considera una forma de hormesis. Este es un fenómeno en el que la baja exposición a «estrés hormético» causa cambios beneficiosos en el funcionamiento de tu cuerpo. Lo mismo sucede cuando haces ejercicio: la hormesis hace que el cuerpo aprenda a adaptarse al estrés y a crecer de nuevo más fuerte. En el caso de las duchas frías, tu cuerpo reacciona mejorando las funciones cardiovasculares, cognitivas y musculoesqueléticas.

Según ciertos estudios, a las duchas frías se les atribuye una reducción en el dolor muscular y la inflamación. Además de la mejora en la recuperación muscular y la función cardiovascular después del ejercicio.

#3. Estado de ánimo y confianza elevados

Se necesitan agallas para sumergirse en agua fría, y muchos dicen que, aunque pueda sentirse desagradable, en realidad los pone en un mejor estado de ánimo después.

Al superar tu miedo a sentirte incómodo y enfrentarte al estrés agudo de frente (en forma de frío helado), puedes aprender a manejar mejor los síntomas fisiológicos que tu cuerpo experimenta cuando estás estresado o asustado.

Algunas estudios sugieren que la terapia fría puede incluso beneficiar a aquellos que sufren de depresión, ansiedad y ataques de pánico. Además de liberar endorfinas y otras sustancias químicas que te hacen sentir más alerta y activo. También, pueden aumentar tu estado de ánimo al aumentar los impulsos eléctricos de las terminaciones nerviosas periféricas al cerebro. Lo que parece tener algunos efectos antidepresivos.

#4. Mejora de la salud de la piel y el cabello

Un estudio sobre los beneficios de la ducha fría para la piel, encontró que este hábito reduce la sequedad de la piel, la inflamación y el prurito.

Esto se debe a que el frío constriñe los pequeños vasos sanguíneos de la piel. Lo que hace que los poros estén más cerrados y menos inflamados. Aunque la piel puede estar inicialmente roja después de volverse muy fría.

#5. Puede mejorar la salud de los espermatozoides

Existen algunas pruebas que sugieren que la inmersión en frío puede ayudar a bajar la temperatura escrotal, lo que conduce a mejoras en la producción de espermatozoides y testosterona.

#6. Puede ayudar a apoyar un metabolismo saludable

Si bien es poco probable que cause una pérdida de peso sustancial sin combinarse con otros cambios en el estilo de vida, la exposición al frío también puede ayudar con esto. Los estudios han encontrado que el frío activa el tejido adiposo marrón, que quema más energía con el fin de calentar el cuerpo. Esto consume calorías y puede ayudar a dar a tu metabolismo un impulso.

Veamos ahora la ducha caliente

¿Qué es mejor, una ducha fría o caliente? Todo depende de tus objetivos.

Las duchas calientes definitivamente pueden ser una buena manera de relajarte, dormir mejor, e incluso calmar el dolor muscular. Una ducha con vapor también es una buena manera de aflojar la mucosidad de las vías respiratorias.

Dicho esto, no se recomiendan duchas muy calientes para aquellos con piel sensible o síntomas como sequedad, enrojecimiento y eczema. Si tienes presión arterial alta o te mareas fácilmente, es posible que también quieras evitar calentarte mucho.

En general, las duchas cálidas parecen ser preferibles por la noche, mientras que las frías son más para la mañana para rápido un rápido despertar. Ambos se pueden utilizar de diferentes maneras para ayudar a alterar tu estado de ánimo, niveles de energía y la función muscular.

Métodos de ducha fría

¿Cuánto tiempo debe tomar hacerla? Intenta comenzar con un período de exposición muy breve, aumenta el tiempo de forma gradual a medida que te acostumbres a lo helado. Estos son algunos consejos para empezar y métodos con los que experimentar:

  • Primero, comienza con sólo unos 30 segundos.
  • A medida que te acostumbres a soportar los efectos del frío, aumenta el tiempo, hasta 2-3 minutos o incluso más si eres capaz.
  • Otro método es la «ducha de contraste», que implica alternar entre frío y caliente. Lo haces alternando un minuto de agua muy fría, seguido de un minuto con una temperatura caliente. Completa el ciclo unas tres a siete veces (el tiempo total serán unos 10 minutos). Este ayudará a abrir los vasos sanguíneos y obtener el bombeo de sangre por todo el cuerpo.
  • ¿Qué tan frío debe ser el agua para proporcionar estos beneficios de ducha fría? Intenta bajar la temperatura a unos 50 a 60 grados Fahrenheit o un poco más frío.
  • Mientras estés parado en el frío, recuerda seguir respirando. Es posible que encuentres que jadeas, pero trata de seguir respirando profundamente a propósito. Para aumentar los beneficios mentales, puedes hacer una pausa entre las respiraciones después de exhalar, y luego tomar una respiración profunda a medida que cuentas hasta cinco.
  • Es una buena idea terminar la ducha con agua tibia para que la experiencia parezca agradable.

Precauciones

¿Las duchas frías son malas para ti? En general, tienen poco riesgo de daño o angustia real, pero si pueden ser incómodos temporalmente. Es posible que notes que la piel se enrojece después de que termines de ducharte, lo cual es normal debido a que la sangre sube a la superficie.

Dicho esto, probablemente sea mejor evitar las duchas muy frías si tienes ciertos problemas de salud, tales como:

  • Gripe o un resfriado
  • Bajo peso o tener un trastorno de la alimentación
  • Tener un problema cardíaco o respiratorio que cause problemas para respirar/jadear por aire (habla primero con tu médico)
  • Embarazo
  • Hipotermia (cuando ya tienes frío)
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