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Enfermedad mitocondrial, la enfermedad agotadora

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Dr Gerardo Rios

Médico

La enfermedad mitocondrial agrupa cientos de trastornos diferentes y todos provienen de disfunciones de las mitocondrias. Cada uno con su propia causa exacta y síntomas.

  • Se estima que una de cada 4.000 personas la tienen, y se considera que es progresiva y actualmente no tiene cura.
  • Cuando las mitocondrias dejan de funcionar correctamente, el resultado es que se genera menos energía en forma de ATP. Y, por lo tanto, todo el cuerpo generalmente sufre. Las células pueden dañarse o morir todas juntas. Lo que a veces conduce a un fallo completo de diferentes órganos y sistemas corporales enteros.
  • Los niños son más propensos a tener enfermedad mitocondrial que los adultos. Mostrando signos de desarrollo lento o anormal, problemas para hablar u oír, fatiga y falta de coordinación.
  • Se confunde con otra enfermedad o trastorno en su inicio. Ya que, puede causar síntomas similares a la gripe, fatiga, y pérdida de apetito.
  • Algunas personas experimentan síntomas debilitantes. Como, no poder hablar o caminar normalmente, pero otras llevan una vida normal, siempre y cuando se cuiden.
  • Los síntomas de la mayoría de los pacientes fluctúan en el transcurso de su enfermedad, de graves a apenas perceptibles.
  • Se presenta en familias, pero también es causada por otros factores.

Síntomas

Puede manifestarse de muchas maneras y variar en términos de intensidad dependiendo de la persona y qué órganos están afectados. Algunos síntomas y signos comunes de la enfermedad mitocondrial incluyen:

  • Fatiga
  • Pérdida de control, equilibrio y coordinación motoras
  • Problemas para caminar o hablar
  • Dolores musculares, debilidad
  • Trastornos gastrointestinales
  • Problemas para comer y tragar
  • Crecimiento y desarrollo estancados
  • Problemas cardiovasculares
  • Enfermedad hepática
  • Diabetes y otros trastornos hormonales
  • Problemas respiratorios
  • Mayor riesgo de accidentes cerebrovasculares y convulsiones
  • Pérdida de la visión y otros problemas visuales
  • Dificultad para oír
  • Mayor susceptibilidad a las infecciones

Tratamiento natural de la enfermedad mitocondrial

#1. Consulta a un médico para el tratamiento y manejo temprano

El diagnóstico temprano y su tratamiento podrían ayudar a evitar que el daño celular empeore y la cause de discapacidades permanentes. Las intervenciones tempranas en niños también pueden ayudar a mejorar funciones como hablar, caminar, comer y socializar.

La enfermedad mitocondrial es impredecible y puede cambiar de forma día a día. Por lo que, cuanto más entienda un paciente su propia enfermedad, mejor podrá prepararse para los síntomas. Los síntomas pueden empeorar y progresar si se ignoran. Por lo que, el apoyo continuo y el reconocimiento temprano son clave.

#2. Descansa lo suficiente

Las personas con enfermedad mitocondrial a menudo experimentan fatiga crónica. Lo que hace que sea difícil seguir la vida con normalidad. Cosas como la digestión, el baño, caminar y trabajar pueden ser difíciles de mantener. Por lo que, dormir mucho y no exigirse demasiado es importante.

Muchas personas no son capaces de hacer ejercicio, al menos no vigorosamente, debido a problemas para respirar y poca energía. Y, requieren más sueño que una persona sana para controlar los síntomas y mantenerse saludable. También es útil prevenir la fatiga comiendo regularmente y evitando el ayuno. Además de tratar de apegarse a un ciclo normal de sueño/vigilia tanto como sea posible. 

#3. Come una dieta antiinflamatoria

Digerir los alimentos que comemos es uno de los procesos más difíciles por los que pasa el cuerpo. Utiliza un alto porcentaje de nuestra energía diaria para metabolizar los nutrientes, enviarlos a las células y desechar los residuos. Muchas personas con enfermedad mitocondrial tienen problemas intestinales, con el apetito y comer regularmente. Además de, síntomas de incomodidad causados durante la digestión de los alimentos. Razón por la cual, una dieta rica en nutrientes y poco procesada es más beneficiosa.

Cuanto más procesada es la dieta. Es decir, alta en azúcar, ingredientes artificiales, carbohidratos refinados y grasas hidrogenadas. Más tienen los órganos que trabajar para extraer nutrientes y deshacerse de los desechos tóxicos que quedan. También es importante consumir muchos nutrientes para ayudar a prevenir el desarrollo de más fatiga. Como, vitaminas del grupo B, hierro, electrolitos y oligoelementos.

#4. Evita altas cantidades de estrés

El estrés empeora la inflamación y la fatiga, al mismo tiempo que dificulta la función inmune. Muchos pacientes se sienten mejor cuando reducen el estrés mediante la incorporación de hábitos saludables. Como, la meditación, el relax al aire libre, etc. La regulación térmica también es crítica para las personas con enfermedad mitocondrial. Lo que significa, evitar situaciones estresantes como temperaturas muy frías o muy calientes.

#5. Construir inmunidad para prevenir infecciones

Las personas con enfermedad mitocondrial son más susceptibles a infecciones y otras enfermedades. Por lo que, es crucial mantener la inmunidad con un estilo de vida saludable.  

Para tratarla, tienes que ver a un médico para un diagnóstico y manejo temprano. Además, reposa mucho, consume una dieta antiinflamatoria, evita niveles altos de estrés y aumenta la inmunidad.

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